| Fragmentos del libro Gusano de tierra de Pablo Delgado |
![]() Pablo Delgado, es un poeta no antologado en la historia de la poesía chilena y lejos de ser un poeta maldito, ni siquiera seguidor de Parra, nos frunce su seño para presentar Gusano de Tierra, texto que merodea embates de pocas páginas, que como autor considera su nacer en el ámbito de la escritura. Su trajinar lo hace partícipe de algunos premios y otras menciones a nivel regional. Creador, parte del grupo La Mancha, edita y escribe periódicamente su editorial. Nacido en Viña del Mar, inicia su gesta hacia la poesía editando textos, plaqués, y cuadernillos para otros autores. Hoy, consagra en esta edición su ya tan hematomatizado discurso poético convertido en este libro.Yo, pobre gusano de tierra. a menudo y sin reconocer las hojas espero que la gracia sea sobre nosotros, que somos tan solos cada mañana. Que infundimos el temor a tu raíz de tanto quedarnos en ella. Al fin, rehaciendo tú historia de húmeda perseverancia. Me detengo, doy vuelta la tierra casi con la certeza de que la luz me atraviesa los ojos. Y sigo allí, plantado como tú, creciendo apestado a musgo, contemplando la espesura que ha dejado tu polen. Que al rigor de esa posición y temblando los tallos surges como otras cosas que disueltas caen y se recogen. Cuando he concebido entre nosotros decretos de afán, para unirnos en nuestro breve espacio. Ya consagrado a esta faena. Donde se abren los témpanos y lejos de las luces, me fui en vértigo con la roca. Allí, centrando el paisaje, ensordecí mis ojos reptando el costado de la piedra. Crezco con la certeza de tu olor hacia las galerías fecundadas. Me detengo en la dureza de la piedra, recorro tus tallos; esa longitud de temblor y frío buscando la bruma del jardín entre tus pétalos. Por los brotes y trozándola quebrada, sin que nada fuese playa o bruma bajo donde tender la baba. Posados y babeando el anillo húmedo del roce. volteamos la sombra en clave dejada por el árbol. Ahí estaré nuevamente con mis visiones, amortiguada luz que retrocede. Que trepa que ocupa lugar frente a mis ojos violetas de tanto pasado de pálidos escombros. Serpenteo como el gusano, el cual por resignación, por simple hecho impostergable acude hoy por hoy al lugar donde te he conocido. Ceñido a la sombra de los tallos y secos ya como paja, olfateo la fruta. El hueco de las pepas busco, el vacío puro de tu pulpa donde aguardar mi lengua. (Fragmento del libro GUSANO DE TIERRA, Quilicura ,2008). Por Ana Montrosis |
| Actualizado ( Miércoles, 27 de Mayo de 2009 23:46 ) |












































Nacido en Viña del Mar, inicia su gesta hacia la poesía editando textos, plaqués, y cuadernillos para otros autores. Hoy, consagra en esta edición su ya tan hematomatizado discurso poético convertido en este libro.