
En el esfuerzo por sintetizar las herramientas de análisis estratégico (y de gestión estratégica en general) revisaremos cuatro perspectivas del análisis de la organización.
La cadena de valor es un modelo creado por Michael Porter. Se revisan las distintas etapas del proceso productivo (logística de entrada, operaciones, logística de salida, marketing y ventas, y servicio post venta) y los sistemas de apoyo (infraestructura, recursos humanos, tecnología y aprovisionamiento). Se compara el desempeño en cada eslabón de la cadena, con el desempeño de los competidores. Así, se identifican las fortalezas y debilidades de una empresa.
En el análisis de recursos y capacidades se busca identificar las potencialidades de una empresa, y que generalmente se encuentran en la organización en forma transversal. Se incluyen tanto los recursos físicos como los intangibles (reputación, conocimiento, etc). Por una parte, se definen aquellos puntos fuertes que la empresa puede aprovechar; por otra parte, se dimensiona una brecha entre los recursos disponibles y los que se necesita para alcanzar los objetivos.
En el análisis financiero se utiliza la información contable de la empresa para aprender sobre su desempeño, puntos fuertes y vulnerables, etc.
Finalmente, es posible hacer en la empresa un análisis institucional que permita descubrir los fenómenos sociales, culturales y políticos que ocurren en su interior, y que condicionan las posibilidades de acción y el éxito de determinadas estrategias.




